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Un Nuevo Año ante un Peligroso Avance de la Violencia

1 de diciembre del 2018

 

Las puertas de un nuevo año se abren ante una humanidad que comienza a internarse en un período donde la violencia sin control está llevando a esta civilización a una escalada de dolor y miserias como a su vez, hacia un callejón sin salida para resolverlos.

Los pronósticos dados por pronosticadores, horoscopistas, tarotistas, adivinos, gurús y presuntos videntes y clarividentes compiten a través de las redes sociales que la tecnología actualmente dispone, para dar un sin fin de probabilidades que al parecer son más nefastas que positivas. Es evidente que estamos poniendo al planeta en una grave crisis ecológica y también es evidente que esta civilización no ha hecho nada por vivir de acuerdo con las Leyes de Armonía de la Naturaleza.

 Antiguas humanidades aprendieron que la falta de una asociación con las Leyes que gobiernan este sistema, trae miserias incontables, cuando no, la caída de civilizaciones o de imperios. Pero, el “Nuevo Orden Mundial”, quiere repetir también antiguos errores de otras tantas civilizaciones del pasado, y ven que todo es mejor resolverlo con guerras, y este error fatal lo único que trae es atraso en la Evolución del sistema, y ese atraso, involucra a miles de especies que sufren las despiadadas guerras sin haberlas iniciado ellos. Las selvas que son, no sólo pulmones naturales del planeta, sino también matrices donde se generan miles de especies nuevas, fueron devastadas junto a sus criaturas por esa locura, esa crueldad sin límites por querer ganar una guerra, ha eliminado cientos de nuevas especies, y aún hoy lo siguen haciendo. Lo que deben saber los más poderosos países que generan con su poder tantas devastaciones, inventando enemigos, es que no es lo mismo cuando las guerras son lejos de sus tierras, lo doloroso y sin retorno es cuando la guerra los invada, dado que el alcance destructivo hoy en día está con todo su poder en manos de varios países y que la ambición y el engreimiento puede hacer que de improviso, la aparente “oveja más débil rompa el cerco” y provoque una estampida destructiva que haga de este maltratado hogar de esta humanidad, una inmensa bola de fuego con una atmósfera envenenada por la radioactividad. Una vez más, la ambición desmedida ha comenzado a corroer el corazón de esos países poderosos, nadie gana con una guerra, y la aparente paz estará siempre enferma por un resentimiento permanente entre las razas como aún sigue sucediendo entre los países que se vieron enfrentados en el pasado, hoy las nuevas tecnologías ponen a todos los continentes demasiado cerca unos de otros y eso facilita la malvada destrucción entre ellos, pero eso afectará todo este sistema. Tampoco es verdad, que después de una guerra los países resurgen más avanzados, ese avance sólo es el impulso que da tanto sufrimiento y el miedo de esas laceraciones psicológicas, por eso se unen los componentes de un pueblo para sepultar en el pasado esas crueles miserias, pero la mente no olvida. Todos los elementos por los que el hombre lucha hoy en día: oro, petróleo y espacio, todo se acabará en algún momento en este planeta, pero para cuando eso ocurra debemos comenzar ya, ahora, una unión entre los científicos de todo el mundo, para conseguir vivir de miles de recursos que aún no son investigados y si se hiciera, no necesitaremos gastar hasta la última gota de los que actualmente tenemos.

Cuando el hombre se disocia de su “Memoria Espiritual”, y se solidifica en los apegos de la materia, pierde el rumbo que originalmente lo trajo a este sistema tras un complicadísimo Plan, el cual ha venido impulsando su Desarrollo Espiritual y su Evolución física, para que “Eso” que es su verdadera Esencia, encuentre como vehículo más adaptable a su Desarrollo, a esa Materia que le servirá como medio para aprender, del ilimitado Conocimiento que es todo este Universo. ¡Hombre! ¿y tú lo quieres destruir? ¿cuál es tu beneficio si es que existe alguno? ¿quedar sin planeta? pues si este es tu propósito, debes saber que habemos millones que no comulgamos con esa enfermiza idea.

Los pueblos, sus ciudadanos, son los que pueden cambiar el destino de todo el planeta si se lo proponen, y todos los oscuros pronósticos se derrumbarán, ante la fuerza de esos pueblos que deben exigir a sus mandatarios un Plan de Paz, una edificación por la Paz, un “Nuevo Orden Mundial Basado en la Paz”, un Compromiso que ligue a todos los pueblos para vivir en el Orden de esa Paz y que todo ser humano, desde los niños en adelante, se eduquen en esa Paz, que es la única que les brindará Armonía, progreso y seguridad

Esta es una de las bases más elevadas de la Ética y la verdadera Moral, enseñar el valor poderoso de la Paz en la convivencia, pues ello trae tolerancia recíproca, servicio desinteresado, auténtica aplicación de la Fraternidad, porque esta, es la única que hace que los hombres se reconozcan como una Hermandad Universal, la cual sólo puede generar Paz y una genuina Unión.

Si no hacemos un esfuerzo por detener por la vía de la no violencia a los que creen que sus poderes terrenales son incuestionables y que lograrán someter al mundo, este pobre mundo, seguramente sucumbirá con toda su humanidad, cumpliéndose entonces los pronósticos oscuros de aquellos que dicen visualizar el futuro, y en la inmensidad del Universo, sólo seremos un evento Cósmico más, la única diferencia, para nosotros, será que habremos acelerado un proceso que debería ocurrir millones de años más adelante y lo penoso es que, esta civilización habrá perdido su única oportunidad de estar a la derecha de Aquello Espiritual, que le dio todos los atributos necesarios para ser Uno como Él, y a la vez Uno con Él. Si estos desgraciados sucesos, frutos todos de la inconsciencia, la ambición desmedida, el falso orgullo patriótico y la ostentación de poder, ocasionan esa marejada destructiva, habrá fracasado toda la humanidad, entonces cabría preguntarse, ¿para qué una guerra si sabemos que si esta sucede será la última? Nuestra labor más importante de este año que nos abre sus puertas, Pidamos a nuestros gobernantes Paz, vivamos en Paz, enseñemos la Paz, que en nuestros pensamientos haya Paz, que el mundo respire esa Paz, y que la Hermandad de la Humanidad sea una auténtica realidad por esa Paz…

 

“PAZ, E INCONMENSURABLE PAZ PARA TODA LA HUMANIDAD”

 

“Solo en el Hombre hay esperanzas para el Hombre” K.H.

  

El Centro